
Nos parece muy importante poner este residuo en el ranking porque es un residuo normalizado y que ha pasado de generación a generación con un elemento de género muy importante. Por eso además de este análisis tenemos otra entrada con este tema Cómo saber si le gustas a alguien
Identificación
En este corto las escenas que tenemos que analizar dos momentos: el primero donde vemos que el niño empuja e insulta a la niña y el segundo cuando la madre dice que lo ha hecho porque es que al niño le gusta ella.
La cuestión de que tratar mal a alguien es señal de que a uno le quiere, está muy marcado dentro de la cultura como hemos visto en Si hay celos, hay amor.
Por lo que ya desde pequeños nos enseñan que está legitimada la violencia de los niños hacia las niñas pues ¿si fuera otra niña o fueran dos niños la madre le diría lo mismo?
Es además a considerar que este residuo enseña a las niñas que hay que resignarse y que las agresiones son formas de expresión de cariño. Pero, por otro, como el niño no sufre ninguna consecuencia por este comportamiento, se crea otro residuo y es pensar que por ser niño tiene derecho a mostrarse superior y a no mostrar emociones dentro de la masculinidad que no sea de manera violenta.
Por último podemos identificar que minimizar estos casos de agresión en la infancia con cosas como “son cosas de niñxs” es una forma de mandar el mensaje de que la violencia está justificado si es por amor, lo cuál como sabemos puede tener una gran
Contextualizar la escena
El corto pretende denunciar cómo empezamos desde niñxs se nos enseña que tratarnos mal es una forma de expresión de amor. Este residuo o esta escena es algo bastante conocida y la podemos encontrar en la vida cotidiana, en series, películas…
En ella tenemos dos personajes, dos niños donde ambos tendrán una expectativas y conjeturas el uno del otro.
Por un lado, la niña que puede esperar que él se acerque a jugar con ella. Por otro el niño, que por cómo reacciona, está enfadado, puede ser por envidia o por cualquier otra cuestión.
Si fuera que le gustara, no es coherente su forma de actuar, por lo que habría que preguntarse quién es le ha transmitido la creencia que cuando alguien te gusta para decírselo hay que tratarla mal. Es decir, que la estrategia sigue siendo la violencia frente a la correcta gestión emocional, sea lo que sea le ha pasado por la cabeza antes de empujarla e insultarla.

En la segunda escena tenemos una madre cuya intención es tranquilizar a su hija y suponemos que lo hace de la misma manera que han hecho con ella, perpetuando esa creencia de que es la forma de querer de los niños/hombres porque no tiene suficiente inteligencia emocional como para expresar sentimientos como cariño, amor o solidaridad.
Enseñamos que la fuerza y las expresiones de superioridad serán atractivas para las mujeres, a pesar de que son quienes va a sufrir las consecuencias de esa agresión.
Por lo cuál este es un residuo que se encuentra admitida por la sociedad sin darse cuenta de su gran toxicidad.
Objetivos
Tendríamos que preguntarnos los distintos objetivos tiene cada persona de esta escena. El niño qué quiere ¿acercarse a la niña o agredirla? Es decir habrá que preguntarse si es que lo que quiere es jugar con ella pero teme al rechazo y por eso la pega o si es que siente envidia, enfado o celos por algo.
En relación de la estrategia usada: ¿qué es lo que espera con este mensaje agresivo? Es más en la escena le pregunta la niña por qué lo hace y él responde con insultos. Lo esperable sería que ella se defendiera respondiendo de la misma manera. Sin embargo, él no se siente amenazado por esa posible respuesta ya que se siente superior. Ella no se defiende y puede ser por estar sorprendida y no reaccionar o bien porque le han dicho que no se reacciona con violencia.

Cuando, la madre le dice “es que le gustas” su objetivo por un lado es tranquilizarla y minimizar el hecho. Pero también de manera muy tóxica la prepara para relaciones en las que las agresiones están legitimizadas con expresión de amor y que como las mujeres han de perdonarlas porque ellos son unos ineptos emocionales e irracionales.Con lo que añade toxicidad al desarrollo de él.
Recursos para esos objetivos que podría usarse para ligar sin dañar
Si el objetivo del niño es jugar tiene que aprender que lo que hay que hacer es preguntar y gestionar todas las posibles respuestas sí/ no, aceptando que podemos ser rechazados y eso no compromete nuestro ser.
El mensaje ha de ser por tanto claro, específico y coherente. Si se pega a alguien no puede entenderse como una forma de interacción positiva.

En cuanto al objetivo de la madre no logra consolar a su hija sino que lo que hace es confundirla porque lo que hace es afirmar que está bien ser empujada y ser insultada. No solo eso sino que al minimizar lo que ha pasado reforzará la idea de que no merece la pena contar su historia cuando alguien le hace daño, ya que, según este residuo tóxico, es un forma de querer.
El que además se da en un parque con testigos, niñxs y adultxs, hace que se legitime este comportamiento y ayuda a que se perpetúen estas estrategias en la infancia. Por eso, debemos hacer hincapié y ser coherentes de que la violencia nunca es una forma de conseguir sus objetivos ni de demostrar cariño o amor.
Alternativas a la trampa de ligue
Con respecto al niño la alternativa son del tipo de preguntas“¿Puedo jugar contigo?” o podría halagar para luego proponer: ““Qué maravilloso castillo ¿Te puedo ayudar?”.
Si ya se ha dado la escena agresiva de las alternativas que tiene la madre son:

- Reforzar que le cuente lo que le ha pasado, consolarla y validar su sentimientos: “Me alegro que me lo digas” “Eres muy valiente por decírmelo”. “Siento que hayas pasado por esto”, “Como para no estar triste o enfadada”
- Rechazar la violencia y aclarar que el comportamiento de él es reprobable: “Ese niño se ha comportado muy mal contigo”
- Si hay posibilidad de tratar con la madre e hijo ajeno, hacer de alguna manera un comentario reprobatorio al comportamiento de él.
Nos han enviado además este reciclaje:
Lo mío fue al contrario. De pequeña me venían niños a pegar (estoy hablando desde 1 a 6 de EGB), y cuando se lo contaba a mi madre la respuesta era la que para mí era la normal: «Defiéndete».
Mujer 29 años
